La calabaza de las emociones
Se acerca Halloween, unas fechas en las que a los niños cada vez más les gusta disfrazarse y les hace ilusión ver todo decorado con las típicas calabazas, fantasmas y elementos "terroríficos". El hecho de que se acerque una fecha en concreto no puede alejarnos nunca de nuestros objetivos como docentes, por lo que vamos a aprovechar la temática para continuar trabajando el conocimiento de las emociones en nuestros peques.
Para ello, vamos a contar con un recurso muy original, en el que contaremos con una calabaza, la cual iremos personalizando identificando las diferentes emociones: la tristeza, el enfado, la rabia, la sorpresa, el miedo...
Este recurso está disponible en el siguiente enlace:
Pero, ¿En qué consiste exactamente la actividad? En el recurso encontraremos una calabaza que recortaremos, junto con otros recortables como distintos tipo de nariz, ojos y boca, con los que personalizaremos nuestra calabaza. Lo vamos a trabajar a través del juego. En el recurso también tenemos disponible 3 recortables para realizar unos dados (un dado para la boca, un dado para los ojos y un dado para la nariz). Nuestros alumnos tendrán que tirar los 3 dados, y en función de lo que salga tendrán que personalizar la calabaza e identificar la emoción. Les haremos las siguientes preguntas, ¿Cómo se siente la calabaza ahora?
La educación emocional en los niños es la base de toda educación. Los niños deben aprender a manejar sus emociones y deben hacerlo desde que son muy pequeños. Por eso, tanto en casa como en la escuela se les debe proporcionar oportunidades para que sean capaces de identificar sus emociones así como expresarlas y regularlas. Todo esto les permitirá poder tener una buena base emocional para su vida diaria y que de este modo tenga un buen desarrollo psico-afectivo.
Por cierto, como el imprimible de la calabaza que os comparto en el enlace cuesta 1.5 euros, os comparto aquí uno de mi cosecha, que podéis descargar gratuitamente. En este caso, como falta el imprimible de los dados, podemos adaptar el juego, realizando las caras que nosotros les digamos. Por ejemplo: ¿Cómo sería una calabaza feliz? ¿Y una triste?
- Roldán, M (2020). La importancia de la educación emocional infantil. www.etapainfantil.com
- Caldas, L. Trabajando emociones en Halloween. www.eleinternacional.com
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